miércoles, 6 de octubre de 2010

Hojeando un libro de Pozo y Monereo, El aprendizaje estratégico, me detuve en la parte donde relatan una sátira de Harold Benjamín titulada “El currículo de dientes de sable”,( publicada en 1939),
ésta nos hace retroceder a las primeras materias del currículo, formar a los jóvenes en
“el arte de capturar peces…”, le preguntan a los sabios que va a ocurrir cuando alguien invente la caña de pescar??
“No seas tonto le dijeron los ancianos”, si tú mismo tuvieras educación, sabrías que la esencia de la verdadera educación es la intemporalidad.

1 comentario:

  1. Qué buena, María Luisa! Me encantó tu cita!
    La intemporalidad...la universalidad del verdadero aprendizaje. Hasta donde puedo ver, así, a esta hora y a simple vista, vamos por la senda correcta: mediar en el desarrollo de habilidades, a partir de contenidos, y no entregar contenidos que pueden encontrarse en muchísimas partes. Aprender a ser, a hacer...¿Te parece que eso es intemporal?

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