martes, 12 de julio de 2011

¿Aprendiste profundamente?

Es la gran pregunta que me hacen después de haber terminado el Diplomado "Aprendizaje profundo en el Aula: Nuevos avances"
Siempre en la búsqueda de aprendizajes de mejor calidad en nuestros alumnos, el súper equipo de investigación liderado por Josefina Beas ha desarrollado y puesto en marcha el MIAP, un modelo integrado para el aprendizaje profundo, que hace confluir los aportes de diferentes marcos teóricos sobre el aprendizaje (Beas, Gajardo, y Santa Cruz 1996; Beas, Santa Cruz, Thomsen y Utreras, 2000).
Traspasar este modelo al profesorado es una tarea compleja y costosa y en función de eso crearon los “diplomados 1 y 2”, como familiarmente le llamamos nosotras sus fieles seguidoras!
Vemos que es un  modelo centrado en la comprensión, (entiéndase metas de comprensión, tópicos generativos y evaluación continua)  donde ésta,   no es una adquisición de conocimientos que se daría de una sola vez, sino, más bien resulta ser un esfuerzo persistente y gradual por ir construyendo un conjunto de desempeños que llevan al aprendizaje profundo de un determinado tópico.

Según el modelo del grupo de Harvard, la comprensión puede describirse en términos de cuatro componentes o dimensiones:
Los contenidos, los métodos los propósitos y las formas de comunicación (Stone 1999), en cada una de las dimensiones, se pueden lograr diferentes niveles de profundidad, incluso en un mismo sujeto. Para la valoración de los diversos niveles de profundidad se han planteado algunas interrogantes. Por ejemplo para la valoración del propósito (el para qué y el porqué del conocimiento) me puedo preguntar: ¿Muestra autonomía y postura personal frente al conocimiento?...
Como primer logro (ya les contaré los otros), a compartir es que tenemos que  lograr  hacer que las prácticas en el aula se vuelvan reflexivas, lograr que  el  sujeto se involucre tanto a nivel intelectual como afectivo.